miércoles, 30 de mayo de 2012

Get Your Wings and Just Push Play


Por culpa tuya no puedo escuchar Crazy sin que me retrotraiga a noches con sol y tardes con penumbra. Si, yo se que fui la que puse esas canciones, quien sembró la música en el aire de mi living room, pero vos te quedaste escuchando, y me sacaste a bailar en un septiembre intenso…
Por culpa tuya no puedo tantas cosas. No puedo gritar. No puedo soñar. No puedo olvidar.
Esta vida es tan irreverente, nos desfila con sus incoherencias en una pasarela curvilínea sin final, como si ir desnudo a trabajar fuera la cosa más normal del mundo. Como si dos personas pudieran entenderse así. ¿Cómo no dudar? ¿Cómo no pensar y pensar una y mil veces qué hacen juntos, en una tarde de calor, dos seres cuyos destinos están más separados que Venus y Neptuno?
En una tarde, en una noche, una madrugada, una mañana… no hay horarios para el amor.
Y lo peor de todo es que estoy bien, estoy enfermizamente tranquila y feliz aceptando que nunca va a ser más que una tarde o una mañana o una noche o una madrugada.
Qué más da. Una y otra vez, sé que pensamos no atendernos, no llamar, no preguntar, dejar pasar, dejar… años clavados en el sillón de un living room. Después de años de una canción, y un perfume, y el sabor agridulce de la vida que te da y te quita.
You’re my sunshine.
Por culpa tuya, todas las culpas son mías. 

miércoles, 14 de marzo de 2012

La femme chat


Seducción y misterio. Apenas algunos maúllos, apenas, que no dicen más que mis miradas silenciosas y fijas. Quiero y rechazo, pido y desprecio, no estoy para ti cuando quieres... soy de seguir mis deseos. Mujer gato, mujer de la luna llena, tan libre y flexible como mis ideas. No intentes abordarme, menos dominarme, no entiendo otro juego más que aquél que me place.
Sigilosa y ronroneante, mimosa y complaciente, escondo en mis suaves manos garras afiladas cuando he de defenderme. No quiero impresionar, no quiero ser devota; de nadie soy, niño, más que de mi cuerpo y mis botas. A Bastet me debo, mi refugio es mi morada; puedo irme y volver cuantas veces me plazca. Impulsos repentinos, zarpazos certeros, todo lo que obtuve, es porque (curiosa) a ello me atrevo. Permanezco sola o te elijo si quiero; mi fiel compañía es como sol veraniego. Ardiente y paciente, de ingenua malicia, irresistible y caprichosa, de zigzagueantes cornisas. Mujer gato, dualidad de noche y día, sólo sigo mis pasos sin delante una guía.